El Buen Asno, debe ser sincero siempre, empieza con ser sincero con él mismo, hasta ser sincero con el último ser humano de la tierra. No existen en la vida cotidiana de los Buenos Asnos las mentiras piadosas, dice la verdad por amarga que sea.
La sinceridad se define muy fácil, es la cualidad de las personas para decir siempre la verdad. A quien tiene esta cualidad se le conoce como sinceros, y su cualidad es que no dicen una mentira, ni creen en que existan tipos de mentiras, como las piadosas o las blancas mentiras.
En una relación con sus amigos, el Buen Asno siempre dice la verdad, si algo no le parece bien a él de la forma de actuar de alguien, se lo dice sin reparos, no lo consiente, y le hace ver sus errores, lo baja de su nube y lo hace poner los pies sobre la tierra.
Alguien sincero, jamás va venir y va decirle a alguien que es talentoso, o que tiene equis o ye cualidad, si realmente no las tiene, el Buen Asno, con toda sinceridad dirá lo que duele, siempre pondrá el dedo en la yaga.
Cuando se trata de una relación con su pareja, jamás evadirá las preguntas, no cambiará de tema, y de una forma desnuda y en carne viva va responder, no importa lo que sea, porque para ganarse la confianza de la pareja debe hablar siempre con la verdad, no encubrir o maquillar las mentiras para mantener una débil estabilidad, que se sostiene en un hilo.
Normalmente, a un Buen Asno le van a preguntar cosas como: ¿estuviste enamorado de la que fue tu novia?, y si la respuesta fuese un sí, lo va decir sin titubear, no va decir no, porque se engaña a él mismo.
Si le tiran la pregunta de cuantas novias ha tenido, el Buen Asno, va responder el número exacto, no va reducir, ni va aumentar, para sentirse beneficiado, menos ante su pareja, porque finalmente entre el cielo y la tierra no hay nada oculto y lo podrá descubrir. Mejor que lo sepa de boca de él, y no por boca de terceras personas.
El Buen Asno, a pesar de ser sincero, más de alguna vez en alguna ocasión ha mentido, por lo que no tendrá reparos, ni pena en reconocer que alguna vez lo hizo, quien dice que jamás mintió, seguramente es un mentiroso de vocación.
La sinceridad en el Buen Asno, es parte de su Activo Fijo, con la cualidad de que este activo no se deprecia, y tal como los bienes inmuebles da una plusvalía a su calidad de ser humano. El mayor premio que tendrá es que siempre las personas confiarán en él por la veracidad de sus palabras y sus acciones.
Al contrario, si no fuese sincero, perderá credibilidad, y le pasará como el pastorcillo que gritaba que venía el lobo, y siempre era mentira, cuando este apareció, nadie acudió en su auxilio, porque sabía la gente que él siempre les mentía. Cuando el mentiroso dice la verdad y no ex verídica su palabra, y esta tiene menos valor que una moneda sacada de circulación.
El Buen Asno, tampoco le gusta recibir mentiras piadosas, le gusta que lo lastimen con la verdad, pero no le gusta ser destruido por la mentira.
La sinceridad se define muy fácil, es la cualidad de las personas para decir siempre la verdad. A quien tiene esta cualidad se le conoce como sinceros, y su cualidad es que no dicen una mentira, ni creen en que existan tipos de mentiras, como las piadosas o las blancas mentiras.
En una relación con sus amigos, el Buen Asno siempre dice la verdad, si algo no le parece bien a él de la forma de actuar de alguien, se lo dice sin reparos, no lo consiente, y le hace ver sus errores, lo baja de su nube y lo hace poner los pies sobre la tierra.
Alguien sincero, jamás va venir y va decirle a alguien que es talentoso, o que tiene equis o ye cualidad, si realmente no las tiene, el Buen Asno, con toda sinceridad dirá lo que duele, siempre pondrá el dedo en la yaga.
Cuando se trata de una relación con su pareja, jamás evadirá las preguntas, no cambiará de tema, y de una forma desnuda y en carne viva va responder, no importa lo que sea, porque para ganarse la confianza de la pareja debe hablar siempre con la verdad, no encubrir o maquillar las mentiras para mantener una débil estabilidad, que se sostiene en un hilo.
Normalmente, a un Buen Asno le van a preguntar cosas como: ¿estuviste enamorado de la que fue tu novia?, y si la respuesta fuese un sí, lo va decir sin titubear, no va decir no, porque se engaña a él mismo.
Si le tiran la pregunta de cuantas novias ha tenido, el Buen Asno, va responder el número exacto, no va reducir, ni va aumentar, para sentirse beneficiado, menos ante su pareja, porque finalmente entre el cielo y la tierra no hay nada oculto y lo podrá descubrir. Mejor que lo sepa de boca de él, y no por boca de terceras personas.
El Buen Asno, a pesar de ser sincero, más de alguna vez en alguna ocasión ha mentido, por lo que no tendrá reparos, ni pena en reconocer que alguna vez lo hizo, quien dice que jamás mintió, seguramente es un mentiroso de vocación.
La sinceridad en el Buen Asno, es parte de su Activo Fijo, con la cualidad de que este activo no se deprecia, y tal como los bienes inmuebles da una plusvalía a su calidad de ser humano. El mayor premio que tendrá es que siempre las personas confiarán en él por la veracidad de sus palabras y sus acciones.
Al contrario, si no fuese sincero, perderá credibilidad, y le pasará como el pastorcillo que gritaba que venía el lobo, y siempre era mentira, cuando este apareció, nadie acudió en su auxilio, porque sabía la gente que él siempre les mentía. Cuando el mentiroso dice la verdad y no ex verídica su palabra, y esta tiene menos valor que una moneda sacada de circulación.
El Buen Asno, tampoco le gusta recibir mentiras piadosas, le gusta que lo lastimen con la verdad, pero no le gusta ser destruido por la mentira.



