El Buen Asno, sabe que está expuesto al enamoramiento y no regatea ante él, no se achica, no se resiste, pero trata de controlarlo, porque sabe que puede perder una partida, si el enamoramiento se impone sobre todas sus emociones.
El Buen Asno, jamás dirá «yo jamás me voy a enamorar». Sabe que es lo más peligroso que puede decir, porque es consiente de se le puede aplicar el refrán que dicta «quien escupe para arriba en la cara le cae». Si dice que jamás se va enamorar, es cuando más necesitado está de sentirlo.
Se define el enamoramiento como: « estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida».
Algo importante en esta definición, y que no se es considerada, es lo que se considera desde el punto de vista bioquímico «es un proceso que inicia en la corteza cerebral».
Pese a ello, en el mundo cotidiano se considera que el enamoramiento inicia en el corazón. Algo con lo que la bioquímica esta en desacuerdo. El Buen Asno sabe también que el poder del enamoramiento está en la mente, y como a todas sus emociones, las puede controlar, porque es sabio, y sabe que un sabio «no es quien renuncia a sus emociones, sino que las controla».
El enamoramiento no es malo, sin embargo es peligroso, porque conlleva a hacer una serie de cosas sin sentido, se hace una herramienta en contra, cuando por un errado motivo de «hacer las cosas por amor», el enamoramiento lleva a una persona a hacer cosas que atenten contra su familia, sus amigos o él mismo. Es por eso que el Buen Asno, no renuncia a estar enamorado, pero se pone ciertos límites, y sabrá como controlar esa emoción para no verse perjudicado.
Lo que el Buen Asno tiene presente, como una poderosa y potente arma es que Enamoramiento y Amor, aunque se parezcan, no son lo mismo. El Amor es un sentimiento y el enamoramiento es tan sólo una emoción, la que puede ser pasajera, sin garantía alguna de poder ser duradera.
El Buen Asno sabe que el enamoramiento provoca ansiedad por estar con la pareja, una ansiedad que puede ser perjudicial, debido a que exagera los límites de tiempo para estar en pareja, y conlleva a una absorción de él a su pareja, y como Buen Asno respeta los tiempos para su pareja y sus amigos.
La necesidad es latente de estar con la persona, es otro síntoma notorio del enamoramiento, pero el Buen Asno sabe que no va estar todo el tiempo con ella, y por lo tanto, sabe controlar su necesidad de estar con su pareja.
Sabe también que no puede perder la noción del tiempo, por ello es paciente en el paso del tiempo, ni siente que pase lento cuando no está con su pareja ni siente que pase rápido cuando no está con ella, mantiene su paciencia y espera el momento justo para estar con ella.
El Buen Asno, jamás dirá «yo jamás me voy a enamorar». Sabe que es lo más peligroso que puede decir, porque es consiente de se le puede aplicar el refrán que dicta «quien escupe para arriba en la cara le cae». Si dice que jamás se va enamorar, es cuando más necesitado está de sentirlo.
Se define el enamoramiento como: « estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida».
Algo importante en esta definición, y que no se es considerada, es lo que se considera desde el punto de vista bioquímico «es un proceso que inicia en la corteza cerebral».
Pese a ello, en el mundo cotidiano se considera que el enamoramiento inicia en el corazón. Algo con lo que la bioquímica esta en desacuerdo. El Buen Asno sabe también que el poder del enamoramiento está en la mente, y como a todas sus emociones, las puede controlar, porque es sabio, y sabe que un sabio «no es quien renuncia a sus emociones, sino que las controla».
El enamoramiento no es malo, sin embargo es peligroso, porque conlleva a hacer una serie de cosas sin sentido, se hace una herramienta en contra, cuando por un errado motivo de «hacer las cosas por amor», el enamoramiento lleva a una persona a hacer cosas que atenten contra su familia, sus amigos o él mismo. Es por eso que el Buen Asno, no renuncia a estar enamorado, pero se pone ciertos límites, y sabrá como controlar esa emoción para no verse perjudicado.
Lo que el Buen Asno tiene presente, como una poderosa y potente arma es que Enamoramiento y Amor, aunque se parezcan, no son lo mismo. El Amor es un sentimiento y el enamoramiento es tan sólo una emoción, la que puede ser pasajera, sin garantía alguna de poder ser duradera.
El Buen Asno sabe que el enamoramiento provoca ansiedad por estar con la pareja, una ansiedad que puede ser perjudicial, debido a que exagera los límites de tiempo para estar en pareja, y conlleva a una absorción de él a su pareja, y como Buen Asno respeta los tiempos para su pareja y sus amigos.
La necesidad es latente de estar con la persona, es otro síntoma notorio del enamoramiento, pero el Buen Asno sabe que no va estar todo el tiempo con ella, y por lo tanto, sabe controlar su necesidad de estar con su pareja.
Sabe también que no puede perder la noción del tiempo, por ello es paciente en el paso del tiempo, ni siente que pase lento cuando no está con su pareja ni siente que pase rápido cuando no está con ella, mantiene su paciencia y espera el momento justo para estar con ella.




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