La telefonía móvil en Guatemala, en los últimos años ha sido un negocio que dio "el pum para arriba", se viene modernizando constantemente a tal grado de que hasta vídeo llamada nos ofrecen las diferentes empresas que brindan los servicios de telecomunicaciones.Sin embargo, yo quiero enfocarme en algo especifico, la ya famosas recargas electrónicas, un método seguro y rápido para el usuario
para obtener su saldo, dejando atrás la popular tarjeta pre pago, aunque está aún es utilizada, y las pueden adquirir en precios de locura, desde cinco quetzales hasta doscientos, según cual sea el proveedor que el usuario tenga.Esto ha puesto de moda también las famosas promociones de doble, triple y cuádruple saldo, aunque esta última ya fue abandonada, tanto en Tigo, Claro y Movistar, una promoción que sí la vemos del lado del consumidor excelente, pero veamos del lado de los vendedores de recargas, osea los minoristas, tienen el bendito problema, de que ya las personas, no buscan el servicio, sino la promoción.
¿A qué me refiero?, sencillo, yo he sido testigo de que las personas, cuando llegan a un punto de venta de las diferentes empresas teléfonicas, en lugar de decir: ¿tiene recargas tigo?, ¿tiene recargas claro? ó ¿tiene recargas movistar?, hacen directamente la pregunta: ¿hay triple?, y hay quienes hasta pregunta: ¿de qué empresa hay triple hoy?.Es un fenómeno social, que la gente quiere aprovechar, el consumidor va demandar cuando el precio es más bajo, esa es la ley de la demanda, entonces nos preguntamos: ¿cómo el oferente obtiene las ganacias acá, sí está recibiendo tres veces menos de lo que está dando?, una cosa totalmente difícil de entender, sin embargo está el mito: "te cobran al triple o al doble", y es una cosa que pueda ser cierta, los empresarios no son tontos, atrapan, seduciendo con esas promociones y así las han de cobrar: conclusión el empresario jamás pierde y los platos rotos los paga el consumidor.
Ahora vamos con los que se encargan de hacer llegar el servicio al consumidor: las empresas tienen sus agentes mayoristas, que van a los diferentes comercios, ya sea en tiendas normales o tiendas especializadas en vender teléfonos y saldo, los cuales vienen y le dan al consumidor el servicio, por lo que el canal de distribución de ellos es de los más largos: productor-mayorista-minorista-consumidor.
Hablando con diferentes minoristas, todos concluyen en que es más el movimiento, que lo que realmente venden, el hecho de tener recargas tan baratas a ellos no les trae cuenta, para vender cien quetzales, es mucho trabajo, en tiempos de antaño la recarga más barata era de cincuenta quetzales, de a poco vino la de veinticinco, luego la de diez, hasta terminar con la de a cinco, para vender cien quetzales, primero necesitaban dos recargas, luego fueron a cuatro, luego a diez y ahora hasta de veinte. Se traduce en: más trabajo para la misma ganancia.
Es parte de lo que pienso yo sobre este movimiento que se ha dado con las recargas, y la forma de que estas han sido comercializadas y aceptadas por el público.




Me parece muy bueno el artículo, tambien suelen lugrar con concursos donde para poder ganar el único medio es comprar tarjetas de cualquier compañia.
ResponderSuprimirClaro "Guatemala vamos al cambio", y finalmente nosotros como consumidores pagamos el costo de todas esas promociones.
ResponderSuprimirmae, pues ya quisiera yo que en CR tuvieramos ese servicio...
ResponderSuprimirSí, la verdad que es un servicio muy rápido, sí vos tenés amigos que vendan saldo, sólo llamás y te envían tu recarga, y pagás luego, es muy práctico el método, y le dan un nuevo concepto a las tiendas de teléfonos.
ResponderSuprimir"sí vos tenés amigos que vendan saldo, sólo llamás y te envían tu recarga, y pagás luego"
ResponderSuprimirgrrrrr mejor no opino! :@
Por lo visto a vos te han quedado mal amigo, bueno, tengo duda sí se podrá hacer recargas para Tigos de Colombia, Paraguay y Bolivia, porque al menos podemos acá recargar Tigo de Guatemala con los de El Salvador y Honduras...
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